El 29 de septiembre de 2025 tuvo lugar en la Facultad de Filosofía y Letras la Defensa Oral y Pública de una Tesis muy particular. Ese día accedió al título de Magister en Literaturas Comparadas Javier Viveros, quien ejerce desde 2023 el cargo de ministro de la Secretaría de Políticas Lingüísticas de Paraguay. El título de su investigación fue El jardín trasplantado. Resistencia glotopolítica y enriquecimiento de la lengua guaraní en Orozco pytukue de Susy Delgado y contó con la dirección de la Dra. Magdalena Cámpora, Investigadora del CONICET y Directora del Centro de Estudios de Literatura Comparada M. T. Maiorana de nuestra universidad.
Javier Viveros es autor de novelas, biografías, cuentos, libretos de ópera, libros de poemas e historietas y fue Vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay durante el período 2016-2018. Es miembro de número de la Academia Paraguaya de la Lengua Española, académico correspondiente de la Real Academia Española y miembro de número de la Academia de la Lengua Guaraní. Su tesis se inscribe en el marco de los estudios de traducción, un campo que en las últimas décadas ha ganado protagonismo en el seno de las Literaturas Comparadas. Podemos pensar la traducción, junto con el filósofo Paul Ricœur, como un acto de hospitalidad lingüística que permite alojar la palabra del otro en la propia lengua. Se trata de un fenómeno de transferencia cultural que, además de ser valioso desde el punto de vista literario, trae importantes consecuencias desde una dimensión sociolingüística.
La coexistencia del castellano y el guaraní en el territorio del Paraguay ha estado marcada por tensiones históricas y políticas de larga data. A pesar de su reconocimiento como lengua oficial en la Constitución Nacional de 1992, el guaraní ha enfrentado –y sigue enfrentando– dificultades en su normalización en numerosos ámbitos de interacción social. En este contexto de diglosia, donde ocurre que una comunidad de hablantes utiliza dos lenguas con funciones y estatus diferentes, la traducción literaria desempeña un rol vertebral en la expansión de la funcionalidad y el prestigio de la lengua minorizada, convirtiéndose en una potente herramienta de resistencia cultural.
El Magister Viveros desarrolló en su tesis un análisis de Orozco pytukue (2020), un libro que reúne una selección de dieciséis poemas de la argentina Olga Orozco volcados al guaraní por la poeta y traductora Susy Delgado. Bajo la metáfora del “jardín trasplantado”, el trabajo identificó las estrategias predominantes en la labor de Delgado, quien se inclina por una traducción que busca mantener y destacar las diferencias culturales y lingüísticas del texto original, es decir, que acoge las formas de significación de la lengua de partida, contribuyendo con ello al enriquecimiento del guaraní como lengua literaria. La investigación echa luz sobre los complejos mecanismos que utilizó la traductora para mantener la musicalidad de los versos de Orozco, una voz inconfundible de la poesía argentina. Esto se observa, por ejemplo, en la traducción del verso “En un país que amaba ya estará amaneciendo”, compuesto por dos heptasílabos con cesura (pausa o corte interior). Al escandir el verso en guaraní, se advierte que Delgado conservó la métrica y la cesura en su versión: “Tetã ahayhuva’ekuépe / iko’ẽmane ohóvo”.
Entre los hallazgos más relevantes que Viveros subraya del trabajo de Delgado, se destaca la creación de neologismos, o sea, de nuevas palabras que acuñó la traductora a partir de raíces del guaraní, como es el caso de tekoavymyengovia (expiación), rovagua’u (máscara) o yvyku’i pu’ãita (médanos). También, la prevalencia de préstamos léxicos cada vez que Delgado introdujo palabras del castellano que ya están naturalizadas en el guaraní paraguayo, tales como “yeso” o la conjunción copulativa “ni”. Asimismo, el recorrido por las versiones poéticas permite comprobar la existencia de una tensión entre dos tendencias opuestas; por un lado, la domesticación –que traduce las referencias culturales extranjeras por elementos propios de la cultura guaraní– y, por otro, la extranjerización –que respeta las imágenes poéticas del castellano sin reemplazarlas por equivalentes culturales guaraníes, convirtiéndose en huésped de lo lejano–. Por último, cabe destacar el uso de dos recursos que favorece la lengua guaraní: la aglutinación, que permite formar compuestos expresivos con sentido poético y semántico (ej. amyrỹichaga’u = duelo: nostalgia por el muerto), y la reduplicación, que se utiliza para intensificar significados y dar fuerza rítmica (como ocurre en mombyrymbyryve, traducción de “cada vez más lejanos”).
En síntesis, la tarea de traducir a la autora argentina implicó recrear su mundo simbólico en otra lengua, enfrentando conceptos y paisajes poéticos que no son propios de la tradición discursiva de la lengua guaraní, pero que, al ser asimilados, la enriquecen, pues con ello ve ampliadas sus fronteras lingüísticas y sus posibilidades expresivas. Una conclusión a la que llega la tesis de Viveros es que, efectivamente, con sus traducciones de los poemas de Olga Orozco, Susy Delgado lleva a cabo una adaptación fonética, sintáctica y semántica que consigue que la lengua guaraní diga cosas que no había dicho nunca. De ese modo, la traducción poética logra ampliar el repertorio del guaraní y posicionarlo como una lengua de alta literatura, lo que resulta fundamental para lograr una verdadera normalización y que el Paraguay sea un país equitativamente bilingüe.
En su dictamen, el Jurado compuesto por las Dras. Dulce María Dalbosco (UCA), Violeta Percia (UBA) y quien firma esta nota, destacó la originalidad y relevancia de la tesis de Javier Viveros, que constituye un aporte valioso al campo de las Literaturas Comparadas desde un enfoque situado, en y para América Latina. Actualmente se encuentra en evaluación su Tesis Doctoral, que continúa y amplía el corpus poético, así como el abordaje transdisciplinario de la traducción en tanto fenómeno lingüístico, literario, cultural y social.